Cuando a Boca lo acechó el descenso
Durante tres años seguidos Boca debió conformarse con salir segundo. Detrás de River en 1945, de San Lorenzo en 1946 y otra vez de River en 1947. Decidió gastar sin miramientos en refuerzos para 1948 y así llegaron Amalfi Yesso y Heleno de Freitas de Brasil, también el peruano Carlos Gómez Sánchez y Juan José Negri, de Estudiantes. Pero Boca exhibió un funcionamiento demacrado y no salió de la mitad de tabla. Independiente fue el campeón del torneo.
Peor todavía, mucho peor, fue la campaña de 1949 cuando Boca caminó por la cornisa del descenso. El éxodo general también erosionó el plantel boquense y por eso hubo un recambio masivo. Pero los recién llegados, provenientes en su mayoría, del interior del país, nunca encontraron la brújula.

Boca terminó la primera rueda del campeonato en la denigrante última posición. Y tuvo que masticar angustia hasta el último día para saber si seguía siendo de Primera o perdía el privilegio de ser parte de la máxima categoría. Si bien mejoró un poco en el transcurso de la segunda rueda con las contrataciones de Juan José Ferraro (Vélez), Francisco Campana y Marcos Busico (Chacarita), nunca pudo sacarse del cuello la soga del descenso. Eso sí, su jugador número 12 se hacía sentir más que nunca. Rompía todos los records de recaudación y era más ruidosa su presencia en cada fecha que las protagonizadas por los seguidores de los líderes. Al final del campeonato lo recaudado en los partidos de Boca había trepado a 725.540 pesos, unos 180.500 más que River (segundo junto a Platense) y 200.000 más que el propio Racing.
Al fin de cuentas, en la última fecha, Boca goleó de local a Lanús 5 a 1. Llegó a ese partido del 8 de diciembre en La Boca con chances de descender. Quedó a 90 minutos del infierno tan temido. Pero aplastó a Lanús (que quedó último, con Huracán) y siguió siendo de Primera.
Boca 100 años: un sentimiento (Clarín/abril 2005)
Foto de Dale Marrón.com.ar
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