
Es muy difícil para mi poder escribir algo sobre este presente de Boca, como supongo que para ustedes también será muy complicado poder opinar de este tema. En los últimos años nos acostumbramos a festejar, a ver a un Boca arrollador, avasallante, tanto de local como de visitante. Pero lamentablemente en los últimos meses nuestro equipo comenzó a caer y a perder ese sello, esa identidad que lo marcó como uno de los mejores equipos de América y del Mundo.
La caída de Boca parece no tener fin. Después de la dolorosa derrota ante Godoy Cruz el fin de semana anterior el conjunto Xeneize estaba obligado a mejorar su cara hoy, ante Estudiantes. Los jugadores, que verbalmente habían apoyado la continuidad de Basile, debían hacerlo también dentro del campo de juego. Boca necesitaba la victoria como el agua, para cambiar la mala imagen y para sumar con el objetivo de acercarse a la punta y a los clasificados a la Copa Libertadores 2010.
La solidez del conjunto de Sabella se hizo un festín con este Boca que no marca y al que le cuesta mucho generar juego. Rápidamente, a los 12 minutos de juego, el Pincha se puso en ventaja. Tras una falta incomprensible de Ibarra (¿Cómo un jugador con su experiencia hace una falta cerca del área, sabiendo que Estudiantes siempre saca un gran provecho de dichas jugadas?), Leandro Benítez ejecutó un centro que cruzó todo el área y encontró a Jose Luis Calderón, ingresando solo por el segundo palo y anticipandose a Fabián Monzón, que con su pierna derecha puso el uno a cero.
Con Verón a la cabeza, Estudiantes era mucho más que Boca, que no encontraba la pelota y era superado ampliamente por su rival. Así se fue el primer tiempo, con un equipo falto de juego y realmente inferior a Estudiantes.
Ni bien comenzado el segundo tiempo, a los 2 minutos, Martín Palermo aprovechó un error de la defensa de Estudiantes, tras un pelotazo largo de Abbondanzieri, y empató el partido pegandole de volea y clavandola al lado del palo izquierdo de Albil.
Muy poco le duró la alegría a Boca, ya que tres minutos después, tras otro horror defensivo, Enzo Pérez puso nuevamente al Pincha arriba en el marcador. Me pregunto: ¿Cómo puede ser que, tras empatar el partido, el equipo no aproveche el golpe anímico que ello significa y que, inmediatamente, nos hagan un gol?
Boca perdió nuevamente, y aunque cueste reconocerlo, perdió bien. El fin de semana hay que enfrentar a Vélez en la Bombonera. El partido de hoy era clave, y Boca no lo pudo aprovechar. ¿Qué te pasa Boca? ¿Que dirá Basile?