¿Otra vez se escaparon dos puntos? Podría decirse que sí. ¿Arriesgar no dio sus frutos? El 3-3 ante Argentinos lo demuestra. Pero ¿Boca podría haberlo perdido? También.
El equipo de Russo no jugó bien, y al igual que ante Racing, sufrió excesivamente en defensa. Aquella vez fueron Morales y Bergessio -hoy Hauche, Choy y Nuñez- los que provocaron dolores de cabeza a la última línea xeneize. ¡De Cabeza!, así llegaron los tres goles del equipo de La Paternal que desnudaron errores groseros de los defensores de Boca.

En 5 minutos, de los 19 a los 24, Argentinos Juniors se puso 2-0 en ventaja gracias a los tantos de Choy y Nuñez, y gracias también a Ibarra, quién evidenció en ambos tantos una falta gravísima de distancia. Boca, por su parte, no daba dos pases seguidos (flojito lo de Banega y lo de Román que terminó muy dolorido) que le permitieran acercar peligro al arco de Pontiroli. Un gol de otro partido de Neri Cardozo achicó las diferencias, quizás la única forma posible (hablamos de un tiro a media distancia) en un PT tan malo a nivel colectivo.
Argentinos perdió mucho con la salida de Leonel Nuñez , quién no entró en el ST por un esguince en uno de sus tobillos. Eso fue aprovechado por Boca que, en 20 minutos, con más actitud que juego logró dar vuelta el marcador a través de Palermo e Ibarra, autor de un gol fuera de serie.
A los 27, Silvestre tuvo la chance del 4-2 definitivo pero su cabezazo fue desviado por Pontiroli y luego por un defensor a centímetros de la línea de gol. A la siguiente jugada, tras un tiro libre, increíblemente nadie (O Clemente, que por altura sería “nadie”) tomó a Gonzaló Choy que cabeceó para marcar el 3-3 final.
Los minutos finales pudieron haber sido testigos de un gol de cualquiera de los conjuntos: Palermo, tiro que tapó Pontiroli, tuvo la chance xeneize mientras que milagrosamente un cabezazo (sí, otro más) esta vez de Niell (1,62) se fue rozando la red del arco de Caranta.

A pesar del empate, Boca sigue en carrera ya que se ubica -junto a Estudiantes- a tres puntos del líder San Lorenzo, que perdió en Liniers y deberá recibir en la próxima fecha a River.
Boca demostró ser un equipo temible en ataque (30 goles en 13 partidos) pero se encendió la alarma (pequeña, pero alarma al fin) de cara al próxima miércoles ante Vélez, partido en el cual deberá “defender” una ventaja de tres goles.
El que no arriesga no gana dice el dicho. Boca arriesga pero, por lo menos en el Clausura, el dicho que dice que gana no se viene cumpliendo.