

Se sufrió eh, demasiado la verdad. Y Boca no jugó bien. Pero ¿quién nos quita lo bailado? Boca sumó su 18º título internacional, alcanzó al Milán nuevamente en la cima de Reyes de Copas y conquistó su estrella 11 fuera de Argentina en la última década.
¿El partido? El primer tiempo fue un trámite, y sólo se hacía parejo por las distracciones y los errores de la defensa xeneize. Arsenal sacó del medio, la abrió para el lateral que metió un pelotazo largo. Matos le ganó el salto a Paletta y dejó sólo a Carrera que sacó un peligroso remate que obligó a Caranta, a mandarla al córner. El equipo de Sarandí arrancó con intenciones ofensivas, y es que el 1-3 lo obligaba a eso.
El equipo de Garnero tuvo un golpe a sus ilusiones en apenas seis minutos, cuando Palacio abrió para Viatri, que levantó la cabeza y le metió un centro bárbaro a Rodrigo, que la enganchó de aire y sacudió las redes para el 1-0. Los visitantes tuvieron alguna que otra aproximación pero fue Boca el que, regulando fuerzas, generó riesgo: Viatri, en cabezazo franco, por arriba del travesaño, definición de Ibarra al palo y mano a mano que Campestrini le arrebató a Palacio.
Los 20 finales se jugaron a un ritmo somnoliento y Arsenal, que en la previa perdió por lesión a Gandolfi, Mosquera y Sava, se quedó sin Leguizamón, muy dolorido en su rodilla tras un pisotón sin intención de Seba Battaglia.

Después de un contrataque iniciado y finalizado por Riquelme, el segundo tiempo fue un show de errores para la defensa de Boca: a los 14, los defensores duermen, Caranta sale lejos, Yacuzzi tira el centro y Carrera remata al gol. No importó que Arsenal se quedara con uno menos por la expulsión de Báez luego de un terrible patadón a Riquelme, después de una gran jugada del 10. Y es que a los 25, dejaron lanzar el centro cómodo, Cáceres durmió una increíble siesta que Mauro Matos (26 años, toda su carrera en el ascenso) aprovechó de cabeza para un increíble 2-1.
Caranta fue reprobado por su gente por hacer tiempo debido a que Arsenal se quedó con 9 (Díaz, roja por doble amarilla) y a segundos del final, Riquelme con un tiro libre bajo que pegó en Campestrini devolvió la sonrisa a todos los que queríamos a un Boca, invicto y campeón en su cancha.
Boca es campeón internacional. Una vez más. Gracias Jugadores (sobre todo a vos Martín Palermo)
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